Ya hacia dos años que los Ultreias no coronábamos la punta del cabo de Fisterra, y este año de carreras, maratones y rutas de larga distancia, no nos podíamos conformar solo con el trazado clásico, así que esta vez nos montamos dos itinerarios: El clásico por Cee, y la opción mas larga por Muxia que la mayoría desconocíamos.
Con la proximidad de la ruta en estas dos ultimas semanas comenzó la locura organizativa, venga llamadas, venga correos, venga invitaciones, venga gente que se sumaba, gente que se daba de baja, y así toda la semana, que si hay duchas, que si luego no las hay, que si se come aquí, que si se come allá, que si mochilas, que si horarios, que si autobús, que si nosotros enlazamos en Pontemaceira, que si nosotros salimos después… Vamos, ya os podéis imaginar.
Pero os puedo asegurar que todo esto y mucho mas compensa con creces cuando ves que nada menos que 25 compañeros se animan a compartir contigo esta aventura.
Y no puedo, ni me quiero olvidar de muchos compañeros y amigos que no han podido venir, por cuestiones de compromisos, trabajo, etc.… y especialmente no me olvido de Ángel, que por una fastidiosa lesión finalmente no pudo participar con nosotros en esta aventura.
A las 10:00 de la mañana y casi con puntualidad británica: 21 participantes y dos acompañantes estábamos listos en la alameda para tomar la salida, y en primera instancia nos dirigimos hasta la plaza del Obradoiro, comienzo real del autentico Camino de Fisterra, donde aprovechamos para inmortalizar el momento.
A partir de aquí comenzábamos todos juntos esta aventura, hasta que el propio camino nos fue colocando a cada uno en su lugar, y así hasta enlazar en Pontemaceira con nuestros amigos de As Cabras, Julio y Denis, que se sumaron al grupo principal, en el que entre otros nos encontrábamos: Diego Sotelo, Montero, Edu, Cristobal, Simal, Raul, Pedro, Sergio, Camilo, yo y nuestros invitados del C.C. Cesures: Gulli, y Chema.
En este punto también nos acompañaban Carlos y Yago que se encontraban en tierra de nadie a medio camino entre este primer grupo y el grupo más tranquilo compuesto por: Jaime, Suso, Albor, Alfonso, Manolo Ruda, Moncho y Paulo.
Los constantes tirones del grupo de cabeza hacían mella en algunos integrantes que después de pasar Negreira se fueron descolgando hasta que en una parada para reponer agua, en el lavadero de Piaxe nos volvimos a reunir todos, pero justo un poco antes de este lugar, Pedro resbalaba en una piedra, y daba con sus huesos en el suelo, provocándose dos pequeñas heridas en la cara.
Por su parte Brandan y Juancho ya habían tomado la salida desde Santiago, pues el avión que traía a Brandan desde Lanzarote no llegaba hasta las 11:15 y luego tenia que llegar a Santiago y coger la bici, pero menos mal que Juancho se había prestado a acompañarle, porque si no nos hubiera pillado todavía antes, tomando la salida a las 12:15 desde el centro de Santiago.
Por nuestra parte pronto continuamos el camino, seguidos muy de cerca por Camilo, Carlos, y Yago, que decidían marcarse cada uno su propio ritmo. Y seguimos casi sin parar hasta que cerca de Olveiroa donde nos pasamos un cruce y decidimos regresar hacia atrás para retomar de nuevo el camino, sufrimos un pinchazo de Montero que solo supuso hinchar y casi listo, y una pequeña parada en Ponte Olveira para reponer líquidos.
Continuamos y como era de esperar, un pinchazo mal resuelto termina por fallar, con lo que poco después tuvimos que detenernos de nuevo para reparar definitivamente este pinchazo. Mientras tanto Camilo que circulaba en solitario manteniendo su propio ritmo nos paso poco antes de llegar al alto de Hospital, parándose poco antes de la cima para picar algo en un bar del camino. Al llegar al alto de Hospital nos despedimos de Yago y de Carlos, que también nos habían alcanzado y comenzamos un nuevo terreno inexplorado por los Ultreias, pues nunca antes nos habíamos adentrado por esta parte de la ruta.
El segundo percance de la marcha lo volvió a protagonizar Pedro cayéndose al poco de comenzar el descenso hacia Muxia, en una curva lenta con el terreno muy suelto, haciéndose daño en una mano y llevando un buen golpe en una mejilla, que afortunadamente no tuvo mayores consecuencias pero no fue el único pues en su particular recorrido, Yago también besó el suelo dándose un golpe en el pecho con el manillar, y el que suscribe estas líneas también termino con sus huesos en el suelo por hacerse el chulito en un tramo de escaleras, aunque afortunadamente sin consecuencias.
Por su parte el segundo grupo, mantenía su ritmo mas tranquilo pero constante y llegaba hasta Ponte Olveira, donde decidían pararse a tomar algo, momento en el que Brandan y Juancho cruzaban como flechas, casi sin darles tiempo a verlos pasar.
Nosotros por nuestra parte a unos 10 Km. de Muxia aprovechábamos una pequeña parada para tomarnos una tapita de tortilla en un bar y reponer de nuevo líquidos, continuando al poco nuestra marcha hasta alcanzar un cruceiro junto a un hórreo donde decidimos parar a hacernos una foto, momento en que por sorpresa fuimos alcanzados por Brandan y Juancho, que nos habían dado toda una demostración de eficacia, recortándonos dos horas en apenas 80 Km. de recorrido. A partir de ese punto continuamos todos juntos, llegamos a Muxia, donde aprovechamos para hacernos unas fotos en A Pedra de Avalar y retomamos ruta camino a Fisterra.
Hacia pocos minutos que el 2º grupo había llegado a Cee y que Carlos y Yago ya se encontraban cruzando Sardiñeiro, mientras Edu, en vez de ir hasta la capilla de Muxia había tomado ruta para Fisterra y se encontraba ascendiendo el monte Facho de Lourido (300 m.) y Camilo que continuaba su ruta en solitario también había tomado esta decisión.
Esta dura ascensión con fuertes rampas terminó pasando factura a nuestros amigos Denis y Julio a los que termine prestando ayuda a lo largo de este sector del camino. La poca comida que me quedaba la fui compartiendo con ellos hasta que al final yo también termine por venirme abajo, al llevar mas de 40 Km. sin apenas comer nada.
Por su parte el 2º grupo, con: Jaime, Suso, Albor, Paulo, Alfonso, Moncho y Manolo llegaba al faro de Fisterra, y se reencontraban con Carlos y Yago que ya hacia mucho rato que habían llegado y veían como poco mas de media hora mas tarde lo hacia el grupo de Diego, Simal, Montero, Pedro, Juancho, Gulli, Chema, Raul y Cristóbal. Mientras estaban a punto de llegar: Sergio que había tenido una avería y había sido asistido por Brandan, los que se marcaron una ruta de pura orientación por su cuenta, Edu y Camilo que llevaban su propio ritmo y conseguían completar con un poco de retraso, y nosotros tres que en vista del pajarón que llevábamos decidimos abortar a las puertas de la población de Fisterra y dirigirnos directamente hacia Sardiñeiro donde nos esperaba el autobús la ducha de la playa y el restaurante con una copiosa merienda.
Finalmente todos fueron llegando y luego de acomodar las bicis, un pequeño chapuzón en el mar, y una furtiva ducha en las duchas de la playa, nos prestamos a reponer fuerzas en el restaurante O Lestón en Sardiñeiro, a base de: Tortilla, empanada, ensaladilla, croquetas caseras, chipirones en su tinta… y toda la bebida que fuese necesaria.
Para terminar me gustaría mucho agradecer a todos los asistentes su participación, pedirles disculpas por los fallos organizativos que se pudieran cometer, e invitarlos de nuevo a participar en las actividades que seguiremos organizando, y espero que hayan disfrutado tanto de la ruta, como yo lo he hecho de su grata compañía.
Y gracias a Pablo por acercarse a despedirnos, espero que pronto ya este listo para volver dar pedales con nosotros.
Y el año que viene repetimos…
Antonio Toribio
Cronica de Gulli en su Blog del Cesures Btt.
ALBUM DE FOTOS DE LA RUTA EN PICASA