Empecé en el 97 (con 31 añitos); no había cogido una bici desde adolescente, la típica de paseo, pero en el verano del 97 haciendo una estancia de 3 meses en Göttenburg, una ciudad sueca que recuerda a Vigo, compré una bici danesa de 2ª mano (de paseo y con sólo 3 velocidades). Cada día me hacía 20 km… al principio me bajaba para subir las cuestas; con el tiempo, logré subirlas de pie sobre la bici, y más tarde conseguía subirlas sentado, ya que los fines de semana no me bajaba de ella; en plan tranquilo me recorrí la media Suecia del Sur… Regresé y mi idea era comprarme una bici de carretera, pero un amigo del cole, Isma, me lió para comprarme una de montaña… Empecé a salir con él y con Gonza cuando a ellos les venía bien… pero cada vez salían menos… Un día Isma me dijo que podía salir con los Ultreia, con los que él salía antes… Yo, la verdad, era más bien tímido… pero un día me armé de valor y me acerqué a la alameda, y empecé a salir con los Ultreia… De aquellos, lo fueron dejando muchos… pero todavía siguen Pedro D., Raúl y su hijo David, Jaime, Óscar, Varela, José Mª, Julián, Angelito, y Brandán (nuestro gran campeón)… básicamente.
Después de salir con ellos aguantando lo indecible y llegando destrozado a casa durante el curso 97-98… me concentré en el curso siguiente (98-99) en preparar mi oposición a cátedra que fue a finales del 99, y no volví a salir con ellos hasta las Navidades del 99… Nunca en mi vida me cogí tantas pájaras… menos mal que tenía a Pedro D. y a Brandán para empujarme… Por entonces, ya se había incorporado Toribio al club… pero era todavía Pedro D. el que se dedicaba a explorar y organizar las rutas; hoy Toribio tampoco se cansa de proponer y proponer más y más rutas… La salida oficial era el domingo a las 10:30, y era muy difícil encontrar con quien salir los sábados… Si querías quedar con alguien, lo hacías llamando a la gente… No había ni web, ni “nosalista” (la lista interna de e-mails)… Estos avances fueron cosa de Pedro R. primero, y de Camilo después…
Yo empecé saliendo algún domingo; después todos los domingos; después incorporé algún sábado… hasta llegar a lo de ahora, que es salir siempre que puedo… y buscaba desesperadamente con quien salir el sábado… muchos, salía solo y no me quedó remedio que adaptarme a la situación y me aprendí una ruta de 2 h por el Pedroso y otra de 3 h llegando a Tapia… como era una “toupa” las elegía técnicas para practicar y mejorar… menos mal que durante una temporada lograba salir los sábados con César, un venezolano, que se volvió a su país, o con Miguel, antes de irse a Canarias, pero también con Luis “el poli”, Oscarín, Juan “el triatleta”, o Jorge Cabrera, entre otros… En cualquier caso, no siempre encontraba con quien salir, y entonces salía solo, hasta que me aburrí de salir solo… y como Pedro D., Raúl, Jaime, Julián… salían en bici de carretera los sábados… me adapté a salir con ellos con la bici que me dejaba Jaime o en su defecto Óscar… aprendí a disfrutar de la bici de carretera en tan grata compañía (a veces incluso trataba de seguirles en mi bici de montaña hasta que agarraba la pájara…). Como no quería perder comba los sábados, me adapté y me compré una bici de carretera (me dejé llevar por Raúl y la compré con geometría de competición; hoy me la hubiese comprado más de paseo) y salía con ellos con más miedo que vergüenza… no es lo mío ir a rueda… mientras pueda me quedo con la de montaña !!!
Más adelante conocí a Diego S. (del Peña Trevinca) y la verdad es que congeniamos y nunca me importó que no fuese del club (bueno… espero conseguirlo algún día)… yo lo que quería era salir en bici de montaña con alguien el sábado… y salíamos juntos… y seguimos saliendo. Me esforcé siempre en integrar no tanto al club sino a salir en BTT a todo aquel con quien me encontraba (otro gran coleguilla de salidas en esta época y que ahora está en Escocia fue David V. “el polaco” por su estancia de Erasmus por aquellas tierras… y por supuesto Toribio, dispuesto cuando podía a llenarse de barro o a acabar rodeado de tojos y zarzas…). Pero fue entonces cuando Pedro D., que hacía habitualmente de guía, empezó a entrenar para competir en carreras a pie tras mejorar de una lesión que tiene de su etapa de gran corredor de maratones… y no me quedó otra que adaptarme y empezar a fijarme en todas las rutas que hacíamos para salir de la rutina de las 2 ó 3 que me sabía…
Si os dais cuenta, la palabra que más repito es que fui adaptándome a las circunstancias cambiantes… (buena filosofía; la recomiendo…) animando siempre a todos a salir en bici por montaña a destajo, ya sea de manera suave y relajada, o picándonos de vez en cuando en los repechos del camino o en las subidas a la cima de los muchos montes de los alrededores de Compostela: Pedroso, Pico Sacro, Monte Castelo, San Sebastián, Picón, Espiñeira, Vergando – Roufes, Meda, Lampai, Santa Cecia, Muralla, Castro Valente, Xesteiras…
Últimamente, hay muchas nuevas incorporaciones al club (no me atrevo a hacer una lista exhaustiva), aunque nunca son suficientes… Cada vez resulta más complicado manejar un grupo tan grande y con intereses y objetivos distintos, pero el funcionamiento flexible, abierto y de colaboración del club es de gran ayuda para que todos resulten satisfechos en mayor o menor medida… especialmente, si a todos nos acompaña el sentido del humor… prueba de ello, son los vaciles constantes entre nosotros: llamamos “barbie” al que no se atreve a intentar lo que para él puede ser un reto más o menos grande como cruzar un río, bajar una trialera, subir un repecho pronunciado… y “toupa”, al que no lo consigue… La cosa es picarnos y, de esa manera, estimularnos a mejorar aprendiendo unos de otros… sin que la sangre llegue al río.
Ahora parece que mi misión en el club es guiaros todos los sábados y domingos… Me he convertido literalmente en el GPS del club, o lo que es lo mismo, acabamos siendo un “Grupo Pilotado por Simal”… Lo hago encantado; llego y pregunto dónde queréis ir siempre, o le pregunto al que viene menos para complacerle… sin importarme ir al Meda otra vez después de haber ido 5 veces seguidas… y trato de adaptarme a los gustos de todos, tal y como aprendí de Pedro D. Incluso, disfrutamos improvisando rutas entre todos como hace poco… A veces, como nunca llueve a gusto de todos, me como las quejas de unos y otros… pero no les doy mayor importancia (al que se enfada no le queda otra que enfriarse y relajarse).
De todas maneras, son cada vez más los amiguetes que se esfuerzan en organizar nuevas rutas por Santiago (incluso nocturnas), por la zona de donde son, o por el lugar en que veranean… y el resultado es una jornada espléndida y memorable… también participamos conjuntamente en las rutas cicloturistas o de competición que organizan otros clubs de la federación… o las hacemos fuera de fecha siguiendo el track de la ruta grabado en un GPS… ahora, cada vez más, hacemos rutas de confraternización con otros clubs que nos invitan a participar en sus rutas, y a los que correspondemos organizando una ruta para ellos y con ellos… y, si se tercia, acabamos comiendo juntos alguna delicia local… no todo va a ser quemar calorías…
Muchos de nosotros pretendemos seguir alternando rutas cortas y largas; los que queráis venir sois bienvenidos… podéis empezar la ruta con nosotros y os indicamos como volver por carretera si no os veis en forma… o pasar un periodo de adaptación con los más veteranos del club, que van más suave… se trata de disfrutar del BTT con aquellos que quieran y puedan… Si me he expresado en masculino es porque sólo he podido rodar de manera continuada con dos chicas: Pilar, en mis comienzos en el club, y que ahora está por Salamanca… y Clara, que por temporadas más o menos largas todavía sigue disfrutando de la bici con nosotros cuando la escalada, las pruebas de orientación, los raids de aventura, etc. se lo permiten. Por supuesto, también sois bienvenidas… Animaos a rodar por el monte con Ultreia !!!
Abrazos,
Jesús Simal
(ruta Ríos Vilacova y San Xusto: puente medieval en el río San Xusto -Foto de Diego M.)
P.D. En 15 años sois muchos los que habéis pedaleado conmigo, y no puedo nombraros a todos… sólo he resaltado algunas anécdotas de cuando salía con 1 o a lo sumo 2 ciclistas de manera casi ininterrumpida… A los de la actualidad, sabed que os tengo a todos gran estima !!! (y que incluso quiero a más de uno… jeje). Gracias por hacerme pasar tantos maravillosos fines de semana, disfrutando de vuestra compañía en la bici en plena naturaleza… Qué sean muchos más !!!











